

Cuando están a punto de cumplirse cuatro años del arranque de la Sección Inclusiva, el CB7P mira de reojo al pasado para recordar cómo fue. En esa ocasión José María González, el pionero de esta iniciativa, se puso manos a la obra para empezar a practicar baloncesto sin saber que había puesto la primera piedra de un gran proyecto.
Era una mañana de un sábado nublado cuando las puertas del Pabellón García San Román se abrieron para un entreno de tecnificación del CB 7 Palmas. Dicha sesión no iba a ser un simple entrenamiento, sino que iban a ponerse los cimientos de una nueva sección del club. José María González, tutelado ese día bajo la atenta mirada de Ivón Hernández, la actual coordinadora de las Escuelas de Basket Inclusivo, hizo acto de presencia para integrarse en la dinámica.
Con Cristian Gil y Mingo Afonso como entrenadores, con Jordi López, presidente de la entidad presente en el entrenamiento, los chicos curraron todo lo que pudieron y José María fue capaz de trabajar sin ningún tipo de problema, adaptándose a la perfección. Sin duda alguna, el club entendió la importancia social que tenía una labor como esa y, desde ese punto comenzó a elaborar, creciendo temporada tras temporada, lo que hoy es la Sección Inclusiva.
Lo cierto es que la experiencia fue inspiradora y, a partir de ahí, todo ha ido rodado para ampliar un poco más esta sección. El techo de la misma está todavía por saber, pero es evidente que la entidad no quiere quedarse parada.