El primera autonómico certifica el salto a categoría nacional tras una histórica Fase de Ascenso en Tacoronte.
Hay días que marcan un antes y un después, y el sábado 9 de mayo de 2026 es uno de ellos. Con el pitido final, no solo se ganó un partido, se puso en valor una filosofía, una forma de entender el baloncesto y el esfuerzo de cada una de las personas que visten la piel de la familia lobuna cada semana; equipo directivo, staff técnico, patrocinadores, padres y madres que han dedicado su tiempo para el crecimiento del conjunto, y por supuesto, los jugadores, la base de una familia que no para de crecer.
Los lobos culminaron una temporada de ensueño en una “Final a Ocho” para enmarcar, sellando un ascenso que premia una filosofía innegociable basada en el esfuerzo y la identidad.
Final a ocho de la Primera Nacional
No fue cuestión de suerte llegar al momento de la verdad, sino el resultado de un trabajo coral durante meses de competición. El equipo llegó a la cita con los deberes hechos y la ambición intacta.
La andadura en la fase final comenzó con un duelo de máxima tensión en los cuartos de final ante el Juventud Laguna, donde la sangre fría de los "lobos" permitió cerrar una ajustada victoria por 63-67.
Sin embargo, el gran asalto al sueño tuvo lugar en las semifinales. Con el billete directo a la Tercera FEB en juego, el CB 7 Palmas se midió al anfitrión, el CB Tacoronte. En un ejercicio de solvencia defensiva y garra, los grancanarios se impusieron por 65-53, certificando matemáticamente el ascenso y desatando la locura en la expedición.
Ya con el objetivo principal en el bolsillo, el equipo disputó la final ante el CB Güímar, donde a pesar del esfuerzo titánico, el marcador cayó del lado tinerfeño (88-72), un resultado que no empaña lo más mínimo la gesta lograda en los días previos.
Un ascenso con ADN "Lobo"
La fe inquebrantable en los compañeros, el esfuerzo de tantas horas entrenando y la garra para nunca darse por vencido han conseguido que este grupo de jugadores, criados desde la cuna del club, dejen una huella imborrable en las páginas de la historia del CB 7 Palmas.
Ver a nuestros jugadores celebrar en la pista es ver a cada niño de nuestra escuela, a cada entrenador y a cada familia que ha confiado en nosotros. Este éxito es vuestro. El "Olimpo" del baloncesto nacional nos abre las puertas, y entramos en él sin olvidar de dónde venimos: del trabajo humilde en la cancha y del compromiso con nuestra gente.
Verlos celebrar el salto de categoría es el triunfo de la cantera, la validación de un proyecto que cuida el talento desde la base hasta llevarlo a las páginas doradas de la historia de la "familia lobuna".
El camino del sueño: de Canasta Pequeña a Nacional
El ascenso del CB 7 Palmas a la categoría nacional no es fruto del azar, sino un éxito que se explica desde la memoria. Los cimientos de este hito histórico se han levantado ladrillo a ladrillo, a lo largo de años de aprendizaje, compromiso y trabajo. En el baloncesto actual, pocos clubes en España pueden presumir de haber moldeado una camada de jugadores capaz de llevar al equipo de su vida, desde las categorías de formación, hasta colocar al barrio de Siete Palmas en el mapa del baloncesto nacional.
Luis de León, Alejandro Rubio y Pablo Pulido iniciaron su andadura en canasta pequeña, en aquellos días donde el juego era pura ilusión. Desde aquellas primeras canastas, han transitado juntos por todas las etapas del crecimiento, tanto humano como deportivo, superando la exigencia de cada categoría.
Esta plantilla, que ahora alcanza la Tercera FEB, lo hace con una identidad innegociable. Se trata de un grupo que ha crecido bajo los valores del club, entendiendo el sacrificio, la cultura del trabajo y la generosidad del espíritu colectivo por encima de cualquier brillo individual.
El éxito de la cantera es, en última instancia, la validación de un modelo de gestión que cree en el tiempo y en las personas. Estos jugadores han demostrado que para alcanzar la élite no siempre es necesario buscar fuera; a veces, basta con profundizar en las raíces y formar una familia con un objetivo común.
Gracias, afición: el sexto jugador
Si algo nos ha empujado hacia este hito, ha sido vuestro aliento. Gracias por ser ese sexto jugador que no entiende de horarios; el que estuvo en cada entreno invisible, en cada partido y, sobre todo, en cada derrota.
Porque en el deporte, como en la vida, se pierde mucho más de lo que se gana; pero es precisamente en la capacidad de levantarnos juntos y seguir peleando por un sueño compartido donde reside nuestra verdadera fuerza. Hoy, gracias a esa resistencia común, podemos decir con orgullo y la cabeza muy alta que el CB 7 Palmas ya es de Categoría Nacional. Este éxito es, por encima de todo, vuestro.
Los nombres de una gesta inolvidable
Detrás de la épica de Tacoronte se encuentra un grupo de jugadores que, bajo la dirección de un staff histórico, ha alcanzado el néctar de la victoria demostrando que los sueños, con trabajo, se hacen realidad. Esta es la relación de los héroes que han grabado con letras de oro el nombre del CB 7 Palmas en la Tercera FEB:
Con el ascenso bajo el brazo, el club fija ya la mirada en la próxima campaña, donde el desafío nacional exigirá la mejor versión de todos y cada uno de nosotros. La Tercera FEB ya es una realidad en nuestra casa.
De esta forma, el CB 7 Palmas cierra una temporada para la eternidad, demostrando que con esfuerzo, trabajo, compromiso y valores de cantera, se puede escalar la cima más alta. Los lobos volverán para seguir demostrándonos que los sueños se hacen realidad.
¡Muchas gracias, Wolves!